Jhoan Mujica Velásquez acostumbra a presentarse como un experimentado productor, guionista, mánager y organizador de espectáculos que ha trabajado en videoclips de Juan Luis Guerra y Marc Anthony. Es descrito como un hombre creativo, con capacidad de persuasión y la habilidad de concebir proyectos ambiciosos que no llegan a su ejecución. Al menos desde 2010, Mujica es expuesto como un timador en las redes sociales

Un presunto cineasta venezolano prometía llevar producciones a Netflix y utilizó el nombre de la plataforma como anzuelo para obtener miles de dólares de talentos y patrocinantes con un reality y un documental que, supuestamente, serían adquiridos por la empresa de streaming en Latinoamérica. Pero antes del rodaje de ambas producciones, el realizador desapareció con el dinero.

Jhoan Mujica Velásquez es el nombre del presunto cineasta acusado de cometer estafas en España, Italia, República Dominicana y Venezuela, indicaron tres afectados consultados por El Pitazo. En dos de estos países hay denuncias formales en su contra.

Mujica acostumbra a presentarse como un experimentado productor, guionista, mánager y organizador de espectáculos que ha trabajado en videoclips de Juan Luis Guerra y Marc Anthony, agregaron.

Los entrevistados lo describen como un hombre creativo, con capacidad de persuasión y la habilidad de concebir proyectos ambiciosos que no llegan a su ejecución. Al menos desde 2010, Mujica es expuesto como un timador en las redes sociales. Algunas veces se da a conocer con su nombre real, en otras oportunidades utiliza su apellido materno o se hace llamar Jhon o Jam, detallaron los entrevistados.

De “los Peluqueros” de Cabimas al estafador de Tinder: fraude romántico en internet

Aunque muestra un currículo impresionante, quienes llegan a interactuar con él no saben dónde se formó y advierten que no hay referencias de él en la industria cinematográfica.


Salimos al aire en pruebas, pero no teníamos material suficiente para llenar las horas de emisión. De la noche a la mañana nos cortan por falta de pago. Llamé a Jhoan y le pregunté qué había pasado. Me dijo que tenía que poner otros 175.000 euros por un pago especial que había que hacer. Ahí me di cuenta que esto era una estafa

Pablo Zavatti, socio de Butaca Latina

En internet su nombre no figura en los créditos de las producciones que se adjudica y en redes sociales hay poco o ningún rastro de él, salvo una cuenta privada en Instagram que lleva el nombre de una empresa que supuestamente utiliza como fachada: KOI Films 13. Las personas estafadas aseguran que Mujica suele decir que prefiere el anonimato para justificar su ausencia en redes sociales.

El Pitazo intentó contactar a Mujica por Instagram, el 3 de mayo, sin obtener respuesta. El medio también envió una solicitud de información a Netflix para verificar si el presunto cineasta suscribió acuerdos o tuvo una relación laboral con la plataforma, pero no ha recibido comentarios, hasta la fecha de publicación de este reportaje.

Los funcionarios de la División Contra Secuestro y Extorsión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) compararon el historial de este productor con el de Simón Leviev, el israelí encarcelado por robo en el que se basa el documental de Netflix, El estafador de Tinder.

Mujica fue arrestado por el Cicpc, el 25 de abril de este año, en El Hatillo, tras fingir un secuestro en la casa de su más reciente víctima. El mismo día quedó en libertad y, hasta la fecha, se desconoce su paradero.

600.000 euros perdidos

En 2010, Mujica estaba radicado en Madrid, España, junto a su pareja, Rusthmely Soto, exconcursante del Miss Venezuela que representó a la Costa Oriental en 2007. Según el diario El País, el matrimonio regentaba Butaca Latina, el primer canal de televisión dirigido a latinoamericanos en ese país. El medio destaca que Mujica rentaba carros de lujo para asistir a reuniones en representación del canal.

En un comunicado citado por el diario El País, un inversionista llamado Pablo Zavatti reveló que aportó 600.000 euros para este proyecto. “Salimos al aire en pruebas, pero no teníamos material suficiente para llenar las horas de emisión. De la noche a la mañana nos cortan por falta de pago. Llamé a Jhoan y le pregunté qué había pasado. Me dijo que tenía que poner otros 175.000 euros por un pago especial que había que hacer. Ahí me di cuenta que esto era una estafa”, escribió.

Mujica buscó a un conocido, con quien había estudiado en el Colegio San Agustín de El Marqués, para asignarle la dirección de contenidos del medio. “Yo estaba en Barcelona estudiando producción y dirección de cine y televisión. Recién había terminado mis prácticas y me pareció una gran oportunidad”, recordó a El Pitazo Alex Quiroz.

Mujica le pidió generar 19 horas de programación original para que el canal se diferenciara y le dio carta abierta para contratar a productores y editores. “Me llevé personas desde Venezuela muy profesionales para desarrollar el contenido”, sostuvo.

A mediados de 2010, Quiroz se mudó a Madrid para comenzar con las grabaciones. Los primeros tres meses cobró el sueldo sin contratiempos, pero la situación cambió tras la incorporación del resto de los trabajadores que aterrizaron desde Caracas. El canal estuvo al aire apenas apenas 59 días, reseña El País en una publicación de finales de 2010. El 29 de noviembre de ese año cesó operaciones por falta de pago a los proveedores.


Todo quedó resumido en más de 70 denuncias [de los trabajadores del canal] por impago. No sé cuánto contenido trabajado, producido y editado por nosotros se robó Johan, y es la carta de presentación que utiliza para mostrarse

Alex Quiroz, exdirector de contenidos de Butaca Latina

Quiroz contó que Mujica desmanteló la televisora en cuestión de horas y se llevó dos cámaras de su propiedad que había dejado en el estudio. Entonces huyó sin cancelar los sueldos al personal. Al director de operaciones le adeudaba 20.000 euros, reiteró el entrevistado.

Todo quedó resumido en más de 70 denuncias (de los trabajadores del canal) por impago. No sé cuánto contenido trabajado, producido y editado por nosotros se robó Jhoan. Esa es la carta de presentación que utiliza para mostrarse”, subrayó al detallar el modus operandi del cineasta.

Él y otro de sus compañeros pasaron un mes desempleados en Madrid. Mientras Quiroz salió a buscar trabajo como mesero y su amigo llegó a tocar guitarra en el metro para ganar algunos euros. “A veces comíamos una sola vez al día, porque la situación era muy dura y entre todos juntábamos para comer arroz, lentejas”.

Casi en simultáneo, a la mamá de Quiroz le diagnosticaron cáncer en Venezuela y él se había quedado sin ahorros para cubrir su tratamiento. “Mi mamá murió en junio de 2011. Uno de los argumentos que utiliza Jhoan para referirse a mí es que le pagó el tratamiento para el cáncer. Es falso”, lamentó.

Luego de esto, Mujica se estableció en Italia. En 2012 ofrecía servicios de publicidad y relaciones públicas en ese país y reportó ingresos por 55.451 dólares, reseña un directorio de negocios del país europeo.

Jhoan Mujica tiene denuncias por presunta estafa en España y Venezuela. Afectados señalan que ha ofrecido sus servicios como productor en Italia, República Dominicana e incluso Estados Unidos | Captura de video

Reality inexistente

Años después, Mujica dejó Europa y se instaló en República Dominicana. De acuerdo con Quiroz, Mujica se diversificó en el país caribeño: gestionaba visas y documentos para los migrantes, vendía boletos aéreos y alcanzó a vender entradas para una presentación del Conde del Guácharo, programada para el 20 de octubre de 2017. El evento se canceló 10 días antes de la fecha.

En 2018, el productor conoció a Joshua Noffra Jaimes, un organizador de eventos venezolano que vivía en la isla. Mujica se presentó como Jhon Velásquez, declaró Noffra a El Pitazo. Eran vecinos y entablaron una amistad rápidamente.

En una oportunidad, Mujica le propuso una alianza para promocionar una travesía en camionetas 4×4 de Venezuela a Chile. “Jhon montó la presentación del proyecto de la noche a la mañana. Él decide volver a Venezuela y yo también tenía meses planeando mi regreso. Recuerdo que se ofreció a buscarme en el aeropuerto de Valencia y me dejó embarcado diciendo que se había accidentado en la vía”, contó Noffra.

En 2019, ya instalados en Caracas, Mujica y Noffra le dieron luz verde al proyecto bautizado Rutas del Amazonas, un reality sobre tres exparejas que cruzarían cinco países en vehículos rústicos, conducido por estrellas musicales e influencers que, supuestamente, sería transmitido por Netflix.

Mujica buscó patrocinantes con la falsa promesa de que el proyecto contaría con el apoyo de Toyota, GoPro, Samsung, entre otras compañías. En una presentación del proyecto, a la que tuvo acceso El Pitazo, Mujica establecía tarifas de 3.500 a 9.500 dólares a cada patrocinante para incluir los logos de sus empresas en los rotulados de los vehículos o algunas escenas.

En las cuentas creadas para promover el supuesto reality Rutas del Amazonas, se anunciaba que estaría disponible en Netflix | Cortesía @rutasdelamazonas

“Supe de la propuesta a través de un conocido y me pareció verídica. Él me comentó que había una persona que haría un proyecto de Netflix en el país, que tenía su empresa registrada en República Dominicana y necesitaba trasladar los derechos de producción a Venezuela. Como mi registro tiene esta facultad, me dijo que podía figurar. Me enviaron los contratos (de coproducción), me dijeron que tendría parte de las regalías, pero nunca concretamos nada”, declaró a El Pitazo un empresario que pidió la reserva de su identidad y que fue contactado para solicitar los permisos de grabación y otros requerimientos.

Los contratos que no firmaron las partes fueron elaborados, presuntamente, por Mueca Films SRL, una empresa inscrita en la Dirección General de Cine de República Dominicana. Este medio envió una solicitud de entrevista al correo electrónico de esta firma para consultar si guardaba relación con el proyecto. Sin embargo, no obtuvo respuestas.

Rutas del Amazonas también contemplaba un evento de lanzamiento en el CCCT para mediados de 2019. Dos meses antes de la convocatoria, Mujica empezó a exigir desembolsos de 1.000 dólares o más a los patrocinadores. Estos cobros anticipados encendieron las alarmas de los anunciantes que lo confrontaron por mensajería. “Qué es esto de que yo tengo que estar mendigando confianza pa’ que trabajen conmigo”, dijo Mujica en una nota de voz filtrada por uno de los potenciales afectados en Twitter.

Luego de estos reclamos, Mujica se desapareció, explicó Noffra, quien trabajó por tres meses con el cineasta y señaló que nunca percibió un sueldo. “Su mamá me pidió 10.000 dólares prestados, porque Jhoan tuvo un accidente de tránsito en Miami y debía pagar la fianza. Yo conseguí el dinero y no supe más de ellos”, denunció.

Mujica abandonó el país sin rendir cuentas sobre el dinero que había recibido, añadió el socio.

El artista del engaño

Casi tres años después del fracaso de Rutas del Amazonas, Mujica volvió al ruedo. Como lo había hecho en el pasado, contactó a un intermediario para ofrecer sus servicios como productor a José Agustín Sánchez, pianista, compositor y director de orquestas, también conocido como JAS, que ha recorrido 12 estados de Venezuela y otros 4 países de América Latina con una iniciativa bautizada Desinfección musical. Le envió por WhatsApp un video protagonizado por Juan Luis Guerra en República Dominicana para “mostrar” su trabajo.

Mujica le dijo a JAS que podría hacer llegar su documental a una plataforma de streaming y le aseguró que Netflix estaba interesado en suscribir un contrato de exclusividad con él. Mujica se incorporó al equipo de producción del músico a los tres días de conocerse.

Mujica se mudó a la casa dispuesta por el músico para la organización del cierre de su gira en la Gran Sabana y lo hizo junto a su madre y su pareja, con el argumento de que eran sus asistentes más valiosas. Alquiló equipos de grabación profesionales para hacer pruebas antes del viaje y afirmó haber conseguido 75.000 dólares por concepto de patrocinio de 4 fuentes diferentes. Incluso, le mostró a JAS el comprobante de una transferencia de 20.000 dólares, realizada por una supuesta fundación ambientalista desde un banco de Andorra, para financiar el viaje. Estos pagos nunca entraron a las cuentas de JAS.

En solo 10 días, el presunto cineasta le quitó 7.000 dólares al músico para iniciar las reparaciones de una casa rodante que fue donada para la gira y cubrir otros gastos con el pretexto de que los 20.000 dólares estaban por hacerse efectivos. “Logró agotar y dejar sin dinero a todo el equipo. Se gastó los recursos que teníamos para un cierre más profesional”, manifestó. El productor también tuvo acceso a material audiovisual exclusivo del pianista y extravió una laptop MacBook Pro que era de su propiedad.

Mujica le entregó al compositor José Agustín Sánchez el comprobante de una supuesta contribución de 20.000 dólares que nunca se hizo efectiva. Captura de video

Mujica le entregó al compositor José Agustín Sánchez el comprobante de una supuesta contribución de 20.000 dólares que nunca se hizo efectiva. Captura de video

“Yo le llamo el artista del engaño, porque realmente tiene un don para desarrollar una empatía con los proyectos que están emergentes. No usó la violencia, no nos obligó a nada. Ahí todo era arte”, expresó el compositor.

JAS señala que Mujica empezó a trabajar con equipos y productores reales, pero luego intentaba generar conflictos entre el equipo y postergar los planes. En la empresa de alquiler de equipos de grabación que contrató Mujica para JAS se percataron de que el cineasta tenía una historia poco creíble y no encontraron referencias de él al preguntarle a varios colegas. Las redes sociales dejaron a Mujica al descubierto, mencionaron dos representantes de la empresa que solicitaron la reserva de su identidad.

A falta de información sobre el productor, hicieron una búsqueda en Twitter que arrojó denuncias de presunta estafa contra el productor. En paralelo, JAS empezó a recibir mensajes de advertencia en su cuenta de Instagram, luego de fotografiarse con Mujica y compartir las imágenes en sus historias.

Dos víctimas se comunicaron con el compositor y una de estas le recomendó entregarlo a las autoridades. JAS atendió la sugerencia y esperaba a una comisión del Cicpc en la residencia donde se alojó por cuatro semanas. Mujica presentía que algo pasaba y antes de ser capturado, se comunicó por teléfono con otra división del mismo organismo y acusó a JAS de mantenerlo secuestrado.

El compositor pudo dar su versión a los oficiales para esclarecer los hechos y Mujica fue llevado hasta la sede del Cicpc de El Hatillo. Otras tres víctimas de presunta estafa se enteraron de la detención y acudieron al organismo a formalizar sus denuncias, pero fueron remitidos a otra oficina tras varias horas de espera y no fueron atendidos de inmediato. Mujica quedó absuelto, mientras los afectados trataban de que les tomaran sus declaraciones y fue puesto en libertad ese mismo día. Ahora es incierto dónde se encuentra. Mientras tanto, el equipaje que llevó a la casa del compositor permanece en este lugar sin nadie que lo reclame.

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