La presencia de caracoles africanos en el acueducto del municipio San Judas Tadeo mantiene en peligro a unos 10.000 habitantes. Este molusco contamina las aguas y produce enfermedades: hepatitis, trastornos gastrointestinales, bacterias que se alojan en el estómago. Además, afecta las cosechas

La presencia de caracoles africanos ya no asusta a los pobladores del municipio San Judas Tadeo. Conviven con ellos desde hace más de tres años. Cuando los encuentran, sin temor los agarran, botan o queman, pese a que no debe hacerse sin guantes y tapabocas para evitar contacto con la baba, que causa enfermedades. Perdieron el miedo debido a los miles de animales que hay en el pueblo; sin embargo, pagan las consecuencias de la plaga que contamina el agua que consumen.

El achatina fulica, nombre científico del caracol africano, es un molusco capaz de adaptarse a temperaturas que van desde los 4 a los 40 grados centígrados. Pueden causar enfermedades como hepatitis, meningitis, trastornos gastrointestinales. Desde 2016, el Gobierno venezolano ha alertado sobre las consecuencias para la salud pública, la agricultura y la biodiversidad.


El agua no sirve para lavar o cocinar, solamente para las pocetas, más nada

Pedro Zambrano, familiar de afectados

La amenaza de contagio por los moluscos es uno de los tantos problemas que enfrentan al menos 10.000 ciudadanos de San Judas Tadeo porque los caracoles africanos están en los tanques del acueducto, los cultivos e incluso en los hogares. Las personas tienen cautela con el consumo del agua, pues las enfermedades son recurrentes.

La familia de Pablo Zambrano vive en Umuquena, capital del municipio San Judas Tadeo, ubicado a 60 kilómetros de San Cristóbal y aproximadamente a 819 kilómetros de Caracas. Tuvieron enfermedades gastrointestinales y hepatitis A, por lo que el agua que llega a sus hogares solamente la usan para lavar los baños. El hombre vive en una aldea con un acueducto rural y sus seres queridos manejan a diario 20 minutos de ida y de regreso para buscar el líquido.

“Ellos van a lavar en mi casa y a buscar agua porque la de Umuquena no es potable por la situación del acueducto. Hay muchas enfermedades, el agua no sirve para lavar o cocinar, solamente para las pocetas, para más nada”, relató Zambrano a El Pitazo.

El concejal y productor agrícola Noel Contreras precisó que la plaga ya ha invadido sus cultivos de papa y pepino. También los de sus compañeros del campo. Suelen echarles sal para matarlos, pero muchas veces los caracoles logran dañarles las cosechas.

“Uno los parte y se reproducen, así que es peor. Pueden poner como 100 huevos de una sola vez, son demasiados. Uno no los puede acabar, uno hace lo que puede sin saber si son venenosos o no. Dicen que causan hasta la muerte, pero no se sabe. Lo cierto es que perdemos cosechas por tantos caracoles”, precisó.

El agua de Umuquena no es apta para el consumo. Visitar esta localidad en la zona norte de la montaña tachirense significa tener que llevar agua mineral para tomar, lavarse las manos después de ir al baño o para refrescarse debido al calor que hace en el municipio.

Enfermedades constantes

Yuraima Pacheco, pasante de ingeniería ambiental en la Universidad Nacional Experimental del Táchira (Unet), trabaja en el municipio haciendo investigaciones sobre esta plaga. No hay certeza de cómo o por qué llegó al pueblo. Presumen que fue en abonos comprados por los productores, pero no es una hipótesis confirmada.

La joven explicó a El Pitazo que en septiembre de 2021 en San Judas Tadeo hubo 56 casos de hepatitis A en niños y ancianos, y en diciembre se sumaron otros 158. Aunque no tienen registros de este año, los caracoles africanos continúan afectando a las comunidades, que constantemente tienen problemas de salud.


La comunidad en general está afectada. Esto ya es una emergencia sanitaria

Yuraima Pacheco, pasante de la Unet que investiga el tema

“Pueden seguir ocasionando enfermedades como hepatitis A, hepatitis B, meningitis, entre otra lista larga de enfermedades. La comunidad en general está afectada. Esto ya es una emergencia sanitaria”, precisó Pacheco.

A su juicio, debe realizarse con urgencia una neutralización química que incluya sales y cal. Aunque desde la Unet intentan crear un plan para erradicarlos, Pacheco lo considera difícil porque se trata de todo el municipio; sin embargo, en su trabajo de grado propondrá mejoras al sistema de potabilización.

Justamente, por la expansión de los caracoles africanos y los problemas generados en el pueblo, el alcalde del municipio San Judas Tadeo, Salvador Pérez, emitió un decreto de emergencia y, como medida preventiva, pidió que el agua fuera hervida mientras las autoridades sanitarias toman las acciones correspondientes para solucionar este problema.

María Chacón, habitante de Umuquena, relató que por más de seis meses en 2019 tuvo fuertes dolores estomacales. Sabía que era debido al agua, así que por ese tiempo aguantó y tomaba limón para calmar el malestar. Todo empeoró cuando en el año 2020 se contagió de COVID-19. Al llegar al ambulatorio no solo tenía coronavirus, sino también hepatitis A.

“Eso fue lo peor de mi vida. Yo no sabía si quería morirme o no. Los dolores eran fuertes, pero además no podía respirar bien. A mis 25 años jamás había pasado por algo así. Ahí entendí que el costo del agua contaminada era caro, porque se paga con la salud y hasta la vida. A eso le tuve que sumar que cuando me curé de esas cosas, padecí diarrea por largos periodos y cuando me hice exámenes tenía una bacteria originada por consumir heces y lo atribuyeron a los caracoles”, contó la joven.

Un problema conocido y escondido

Los resultados de los análisis arrojaron que el agua no cumple con los parámetros de potabilidad | Cortesía

Por las alarmantes cifras de hepatitis en el municipio, la Corporación de Salud ordenó que se realizaran pruebas al agua. Los especialistas tomaron cuatro muestras en los tanques de distribución, dos en casas seleccionadas de manera aleatoria y una en la naciente cerca del ambulatorio. Las muestras fueron procesadas por el laboratorio Bioambiental de la Unet.

De acuerdo con el alcalde de San Judas Tadeo, Salvador Pérez, los resultados fueron escondidos por la exalcaldesa Berzabeth Gandica, de tendencia oficialista, por motivos políticos pese al grado de contaminación que arrojó el agua. Asegura que todo ello fue omitido presuntamente por motivos electorales, pues era candidata a la reelección por quinta vez consecutiva.

Los análisis microbiológicos arrojaron que los parámetros no cumplen con la norma del Ministerio de Salud debido a la presencia de coliformes fecales, una bacteria que afecta el organismo debido a su ingesta. Además, se practicaron exámenes de heces a las personas enfermas y los resultados indicaron la existencia de áscaris lumbricoides, un parásito que origina cólicos abdominales y vómitos.

El Concejo Municipal y la alcaldía denunciaron a la exalcaldesa en la Contraloría y el Ministerio Público por haber recibido dinero en siete oportunidades, a través del Consejo Federal de Gobierno desde 2015 a 2021, para la reparación y mejoramiento del acueducto rural, sin que se ejecutaran las obras. En la actualidad, la comunidad padece por la contaminación del agua.

El Concejo Municipal y la alcaldía denunciaron, con pruebas, que la gestión anterior recibió recursos para mejorar el acueducto y las obras no se realizaron | Cortesía

Una posible solución

Constantemente los representantes del gobierno municipal denuncian en medios de comunicación la situación que viven con el agua y los caracoles africanos. El alcalde Salvador Pérez pidió nuevamente que se hicieran análisis al agua y los resultados fueron igual de negativos.

“Los parámetros analizados no cumplen con la norma de heterótrofos aerobios, califormes totales ni califormes fecales. El valor de la turbidez se encuentra por encima tanto del valor deseable como del máximo aceptable por la norma. Se recomienda instalar un dispositivo de tratamiento”, dice el documento del análisis.


El costo del agua contaminada es caro, porque se paga con la salud y hasta la vida

María Chacón, afectada por consumir agua contaminada

El 3 de septiembre trabajadores de la empresa hidrológica, Hidrosuroeste, asistieron al municipio a corroborar la situación. A través de métodos como el agua con sal intentaron eliminar la presencia de los moluscos; sin embargo, las autoridades municipales esperan que en los próximos días se continúen estas labores porque la cantidad de animales requiere un trabajo más profundo.

Aunque el agua es el principal problema que tienen los ciudadanos de San Judas Tadeo, también sufren las consecuencias de la crisis eléctrica debido a que pasan hasta ocho horas a diario sin el servicio. Las telefonías son nulas, por lo que dependen únicamente de internet vía wifi para usar las redes sociales y actualmente las autoridades municipales esperan respuesta de los organismos encargados por 74 presuntos hechos de corrupción en la gestión anterior con recursos recibidos para obras que nunca se ejecutaron.

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